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Coaching para ser feliz contigo Maite Nicuesa Guelbenzu, Doctora en Filosofía y Especialista en Coaching

Creencias limitantes y prejuicios: dos caras de la misma moneda

Maite Nicuesa
Creencias limitantes y prejuicios: dos caras de la misma moneda

Las relaciones personales tienen cierto nivel de dificultad pese a ser un foco de satisfacción personal constante. En este artículo me gustaría analizar dos aspectos que son un freno y una fuente de autoboicot de la amistad y el amor. Creencias limitantes y prejuicios: ¿Qué son y cómo influyen en nuestro modo de ver la vida?

1. Las creencias limitantes forman parte de un diálogo interior negativo. Una especie de musiquita interior que lejos de ser agradable, roba nuestra energía al compás de ideas que tienen un componente negativo: "No me siento preparado para esto", "Todo me sale mal", "No puedo mostrarme tal y como soy", "La amistad es interés"... Podría seguir enumerando a esta lista de posibles ideas, muchas opciones. ¿Cuál es tu punto débil, cuál es ese punto recurrente que tanto te hace sufrir?

Estas ideas negativas generan una predisposición negativa del sujeto frente al mundo, es decir, esta actitud crea un posicionamiento negativo en tanto que en lugar de alimentar la autoconfianza y el potencial de un ser humano, da alas a esos miedos internos que todos tenemos en mayor o menor medida.

2. Si ya de por sí las ideas limitantes pueden ser foco de sufrimiento, a ello también se suman los prejuicios. Estos prejuicios ponen el punto de atención en el prójimo, te condicionan al conocer gente. Los prejuicios son frenos, supuestos que realizamos a partir de aspectos tan superficiales como las primeras impresiones. Sin embargo, pese a que este razonamiento es tan superficial, las personas podemos llegar a autoconvencernos de algo que no es cierto a fuerza de ese discurso interior que también se nutre de las creencias limitantes descritas en el punto uno.

Esto significa que, en muchos casos, las personas pasamos más tiempo inmersas en nuestro propio pensamiento, pero sin aterrizar en la realidad. El coaching es una herramienta de apoyo para romper con la inercia de esos pensamientos y prejuicios para alcanzar la objetividad de la vida que conecta de forma directa con la felicidad del amor y la amistad.

Las normas para vivir en sociedad muestran los convencionalismos propios del ser humano. Sin embargo, algunas actitudes limitan la riqueza de la vida social, por ejemplo, los prejuicios. ¡Táchalos de tu lista!

¿Cómo lograr este objetivo? Analizando tu experiencia. Intenta recordar algún momento de tu vida en el que conociste a alguien que en un primer momento te pareció distante y terminó siendo un buen amigo.

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